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En la madrugada del 23 de junio, se disputó el segundo partido del Grupo J del Mundial de 2026 (Estados Unidos, México y Canadá). La Argentina, actual campeona, venció 2‑0 a la selección austriaca en el estadio de Dallas, con un doblete de Lionel Messi. Con este triunfo, el conjunto albiceleste suma seis puntos y asegura matemáticamente su pase a octavos de final, con una jornada de antelación. Messi ha firmado los cinco goles que lleva su equipo en lo que va de torneo, y su cuenta personal en Copas del Mundo asciende ya a 18 tantos, superando oficialmente al alemán Miroslav Klose (16) y proclamándose máximo artillero histórico de la competición.
Un penal fallado no empaña la noche histórica
Desde el pitido inicial, Argentina dominó el encuentro. En el minuto 6, Lautaro Martínez fue derribado dentro del área y, tras la revisión del VAR, el árbitro señaló penalti. Sin embargo, el lanzamiento de Messi se desvió ligeramente por el palo derecho. Según las estadísticas, es la séptima vez que Messi ejecuta un penalti en mundiales (sin contar las tandas), y la tercera que falla, convirtiéndose en el jugador con más penaltis errados en la historia del torneo.
Pero el contratiempo no afectó al estado del capitán. En el minuto 38, Facundo Medina envió un centro raso desde la izquierda, Tiago Almada dejó pasar hábilmente el balón y Messi, desde la frontal, empujó el esférico al ángulo para batir al portero. Ese tanto fue el número 17 de Messi en Copas del Mundo, con el que superó definitivamente a Klose y se adueñó del récord de máximo goleador.
Ya en el tiempo añadido de la segunda parte (minuto 90+5), Argentina montó un contragolpe rápido; Messi orquestó la jugada, penetró en el área, y tras un primer disparo bloqueado, aprovechó el rechace para marcar el segundo tanto y cerrar el marcador. Con estos dos goles, su cuenta mundialista llega a 18, afianzando aún más su liderato en la tabla histórica.

Una noche de nueve récords
Este partido se convirtió en la «noche de los récords» para Messi. Según los medios especializados, el astro argentino estableció o igualó nueve marcas mundialistas:
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Máximo goleador histórico en solitario: 18 goles en 28 partidos, superando a Klose.
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Racha de 6 partidos consecutivos marcando: iguala los registros de Jairzinho (Brasil, 1970) y Just Fontaine (Francia, 1958).
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Más partidos disputados en la historia: 28 encuentros, ampliando su propia plusmarca.
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Más partidos como capitán: 21 veces con el brazalete, nuevo récord.
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Más participaciones directas en goles: 26 (18 tantos y 8 asistencias), líder absoluto.
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Minutos jugados: alcanza los 2484 minutos en mundiales.
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Más victorias: 18 triunfos, una cifra inédita.
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Más veces «MVP del partido»: 13 distinciones en 28 encuentros, con diferencia sobre el resto.
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Nunca eliminado en fase de grupos: mantiene su imbatible registro de clasificación en todas sus participaciones.
Cabe destacar que Messi cumplirá 39 años dentro de dos días, y esta actuación épica le sirve como el mejor regalo de cumpleaños anticipado.
Voces del vestuario: «No hay elogios suficientes»
Tras el encuentro, el entrenador argentino, Lionel Scaloni, no escatimó halagos hacia su pupilo: «Sobre Messi, ya no tengo palabras. Cuando él se enchufa, todo el equipo se contagia de su energía. Aunque el partido se complique, Messi recupera balones y siempre da el cien por cien. Cualquier elogio se queda corto».
Por su parte, Messi declaró: «Estoy contento con el resultado y con la clasificación. Estos seis puntos son muy importantes para nosotros. La próxima semana no será fácil».
Tras estas dos jornadas, Argentina lidera el Grupo J con 6 puntos, 5 goles a favor y ninguno en contra, y ya está clasificada para los octavos de final. El 27 de junio se medirá a Jordania en la última jornada del grupo, donde el equipo albiceleste podría dar descanso a algunos titulares para preparar la eliminatoria. El siguiente objetivo de Messi es claro: guiar a la «Albiceleste» lo más lejos posible en su última Copa del Mundo, dejando un broche de oro a su trayectoria.


